Guía sobre la energía reactiva

Si como a nosotros te preocupa la eficiencia energética y el ahorro, seguramente te sonará el término de energía reactiva, recordaras que es un concepto un poco difuso y que en resumen es mala para la red eléctrica, reduce la eficiencia energética de una instalación y lo que también es muy importante nos afecta al bolsillo ya que se penalizada en las facturas eléctricas.

Durante este artículo intentaremos explicar de una manera sencilla pero técnica que es exactamente la energía reactiva cómo podemos neutralizarla y cuáles son los beneficios de acabar con ella.

Si durante el post el contenido te parece demasiado técnico pincha en esta miniguía gratuita.

Teoría básica y en pocas palabras

Para comprender la energía reactiva tenemos que definir brevemente otros conceptos como la potencia activa y la potencia aparente.

Potencia activa

Representa la capacidad de una instalación eléctrica para transformar la energía eléctrica en trabajo útil: mecánica, térmica química, lumínica, etc.

Esta potencia es realmente la consumida en una instalación eléctrica.

Se representa por P y se mide en vatios (W).

La suma de esta potencia activa a lo largo del tiempo es la energía activa (kWh), que es lo que factura la compañía eléctrica (término de energía).

Potencia aparente

Representa la suma de la potencia activa y de la potencia reactiva, en el siguiente gráfico se explica de una manera un poco más técnica.

Se representa por S y se mide en voltiamperios (VA).

Para una tensión dada la potencia aparente es proporcional a la intensidad que circula por la instalación eléctrica.

Triángulo de potencias con energía Activa, Reactiva y Aparente

La potencia activa (P) es la que define el trabajo útil en la instalación (lo que demande el centro de consumo) podemos dejarla fija. Por tanto, a mayor potencia reactiva (Q) mayor potencia aparente (S) y como consecuencia mayor circulación de intensidad por la instalación eléctrica.

Por eso, si en una instalación eléctrica existe potencia reactiva (Q), la necesidad de intensidad en su red es mayor que la que necesitaría para realizar el trabajo útil demando.

¿Qué es la energía reactiva entonces?

Ahora que hemos localizado la potencia reactiva y donde se encontraría dentro de la red eléctrica, toca explicarla, realmente, no es una potencia que se consuma en la instalación, por lo que no produce trabajo útil, sino que es necesaria para crear los campos magnéticos de los receptores que disponen de condensadores o bobinas, como son los motores, frigoríficos y congeladores, los fluorescentes….

Los receptores de tipo inductivo, toman la energía de la red para crear los campos magnéticos, y estos a su vez la devuelven. La energía resultante no produce trabajo útil y es nula.

Por lo tanto, cuando se dispone de este tipo de receptores, se están sobrecargando la red electrica, ya que la intensidad que circula, es más elevada que la necesaria para el trabajo útil demandado. Todo ello, produce sobrecargas y caídas de tensión en las líneas de distribución eléctrica, por este motivo las compañías eléctricas aplican una penalización-

Se representa por Q y se mide en voltiamperios reactivos (VAr).

La compañía eléctrica mide la energía reactiva con el contador (kVArh) y si se superan ciertos rangos, incluye un sobrecoste por reactiva en la factura eléctrica.

¡Identifica la reactiva!

Para identificar la energía reactiva tenemos que tener en cuenta el factor de potencia para poder corregirlo.

Fórmula Coseno de fi en función de la potencia activa y aparente

El factor de potencia es la relación entre la potencia aparente y la potencia activa también se suele llamar Coseno de Fi (cosφ).

El valor óptimo del factor de potencia será cos fi = 1

Para comprenderlo mejor, cuanto menor sea la potencia reactiva, menor será el ángulo de fi (φ), y la potencia aparente se ira igualando a la potencia activa.

¿Cómo me afecta al bolsillo?

Como ya adelantamos durante el artículo, las compañías eléctricas aplican penalizaciones o sobre costes a los usuarios que tengan un consumo excesivo de reactiva.

Estos son los recargos que aplican en las distintas tarifas. (incluye las de discriminación horaria).

  • Para las tarifas 2.0A y 2.1A

Para estas tarifas solo se aplicarán un sobre coste si la energía reactiva supera el 50% del consumo de energía activa.

  • Para las tarifas 3.0A, 3.1A y 6.X

En las tarifas superiores a 15 kW, solo se aplican recargos en los períodos P1 y P2. (quedando excluidos de la penalización los periodos P3 y P6).

En este tipo de tarifas solo habrá un sobrecoste en la factura si la energía reactiva supera el 33% de la energía activa consumida. Y nos cobran por cada kVarh de más al sobre pasar el 33%.

Estas serían las casuísticas y el coste por kVarh que nos aplicarían dependiendo de nuestro cos de fi.

  • Si el cosφ es mayor de 0,95, no se aplica ningún coste.
  • Si el cosφ está entre 0,95 y 0,80, el coste será 0,041554 €/kVArh
  • Si el cosφ es inferior a 0,80, el coste será 0,062332 €/kVArh

Neutraliza el exceso de reactiva. 

Llegados a este punto hemos identificado ese concepto tan difuso como es la energía reactiva. Ahora toca saber cómo puedo reducir o neutralizar los excesos de reactiva de mis instalaciones.

 El objetivo principal es conseguir el reducir el factor de potencia y evitar así el sobre coste en nuestra factura.

Para ellos existen herramientas como las baterías de condensadores que ayudan a compensar el exceso de reactiva.

Los beneficios de instalar las baterías de condensadores y reducir reactiva

  • Neutralizar los sobrecostes en la factura eléctrica.
  • Ahorro energético.
  • Reducción de las caídas de tensión.
  • Mejor rendimiento de las instalaciones.

¿Qué opinas de la energía reactiva? escríbenos en los comentarios contándonos tu experiencia.

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